La capital ha enfrentado desde hace varios años una obra de gran envergadura, que pronto finalizará.

Las obras de la primera línea del Metro de Bogotá obligarán a implementar cierres y restricciones viales durante varios fines de semana en un tramo de la avenida NQS.

El paso a desnivel, ubicado entre las carreras 65 y 48, busca mejorar la conexión entre la avenida Suba y el oriente de Bogotá.