Los jugadores argentinos aumentaron aún más la tensión tras el pitido final y dejaron una de las imágenes más bochornosas de la historia de los Mundiales.

Tras la consagración del conjunto español, varios futbolistas de ambos seleccionados protagonizaron un tenso intercambio sobre el campo de juego.

Al término del partido hubo discusiones y empujones entre Leandro Paredes y Eric García, pero no pasó a mayores tras la reacción del entrenador argentino y su cuerpo técnico