Vaya injusticia del destino que el capitán haya terminado con lágrimas de tristeza un Mundial que venía siendo soñado. Una jornada repleta de trampas.

A pesar de algunas sorpresas, la Copa llegó a su desenlace respetando al pie de la letra todo lo que se esperaba y con la Selección y Messi como sus grandes protagonistas.

Mientras el argentino guió a los suyos a otra final mundialista, CR7 fue un lastre para sus compañeros. Y ya avisó que quiere revancha en 2030, con 45 años.

Del Messi robótico al héroe (im)perfecto, gracias a un grupo de revoltosos.

El tanto que le dio el título a España

Su despedida de la Albiceleste