Storia: "El café estaba amargo, como siempre, y lo bebí como siempre: solo, sin azúcar, soportándolo en silencio, hasta que una mañana cualquiera dejé la taza y confesé algo que había logrado evitar durante dos décadas. No me gusta. Nunca me ha gustado. En realidad, nunca se trató del café" — Warptech Lab News