Mientras el sistema de pensiones de España se tambalea, y con él todo el Estado del Bienestar, sale a la luz el que en la sombra es considerado por muchos como uno de los modelos al respecto más fuertes y sostenibles del mundo; un modelo, el de Australia, que lleva años cociéndose a fuego lento hasta lograr gestionar un patrimonio de 4,4 billones de dólares australiano, equivalentes al 160% del PIB nacional.