Cuando Betzi Gutiérrez se calza sus botas y viste su chaleco amarillo y casco blanco de ingeniera para revisar las bases de los edificios afectados por el doble terremoto, ocurrido en la zona norte de Venezuela, no solo carga con las herramientas y la responsabilidad de su profesión; también lleva el peso de haber visto su propio techo desplomado el pasado 24 de junio.

Hundreds of displaced engineers volunteer in Venezuela to assess structural damage and help communities rebuild after devastating twin earthquakes.

Aunque perdieron sus hogares, continúan evaluando estructuras y aportando sus conocimientos para la reconstrucción