La advertencia no implica cierres de playas ni suspensión de actividades turísticas, pero sí busca que los bañistas extremen medidas de precaución.

Atlántico, Magdalena y Bolívar registran las condiciones más severas, con olas de hasta cuatro metros y ráfagas que superan los 50 km/h.

La advertencia no implica cierres de playas ni suspensión de actividades turísticas, pero sí busca que los bañistas extremen medidas de precaución.