En 2015 todavía las redes sociales no se habían atrapado de manera tan categórica de las campañas electorales. Mucho menos de los tiempos y la cabeza de las personas. Entonces la competencia iba de la mano del ingenio de los publicistas. Pocas frases de candidatos o candidatas adquieren tal nivel de instalación como el “Yo ya gané”, que no solo me sigue identificando en lo personal, sino que lo he leído y escuchado muchísimas veces para diferentes ocasiones y por diferentes emisores. ¿Qué es lo que se pretendía transmitir? Claro que era una reivindicación de las convicciones y los principios que se sostenían aún en las condiciones más adversas. Ganamos cuando actuamos con libertad, cuando no hay que hacer concesiones que nos aparten de nuestras creencias, cuando miramos de frente, cuando podemos descansar en paz con nuestra almohada.