Fuera de la pelea por su deseada segunda Copa del Mundo, Kylian Mbappé tiene que conformarse con disputar hoy con Francia el partido por el tercer puesto, el último pulso con Lionel Messi por los récords goleadores como el Botín de Oro. Mbappé afrontaba su tercer Mundial con la ambición de repetir el éxito de Rusia 2018 y agrandar el idilio con su torneo fetiche, aquel que lo convirtió en un referente global cuando apenas tenía 19 años. El Diez de Francia, por el contrario, está viviendo una repetición de su hasta ahora decepcionante etapa en el Real Madrid.

Mbappé y Messi suman ocho goles en el torneo, pero el ’10′ de la Albiceleste figura primero en la clasificación por sus cuatro asistencias.

La superestrella de los Bleus difícilmente podía sacudirse la decepción en su viaje a Miami para el ingrato choque del sábado ante Inglaterra.