En esta columna, una reflexión sobre la paradoja del liderazgo contemporáneo: una época marcada por el crecimiento profesional y la productividad, pero también por el agotamiento, la desconexión y la pérdida de bienestar. A partir de su experiencia trabajando con altos ejecutivos, plantea la necesidad de redefinir el éxito y construir formas de liderazgo más sostenibles y humanas.