Estados Unidos perdió la guerra en Vietnam, la de Irak y la de Afganistán. Ahora corre el riesgo de sumar a Irán a ese listado. Todos estos conflictos probaron que el poderío no necesariamente hace la diferencia.

La crisis de Irán evidencia el fracaso hegemonista de Trump, forjado sobre el pillaje y sometido a una carrera a contrarreloj con fecha límite en los comicios de noviembre....

El único consuelo es que el proyecto trumpista de cambio de régimen en EE.UU. se ahoga en las relativamente poco profundas aguas de Ormuz