El francés Sébastien Vanicek recoge el testigo de Sam Raimi para marcarse un impactante ejercicio de brutalidad, alejándose del humor caricaturesco de la franquicia

El francés Sébastien Vanicek recoge el testigo de Sam Raimi para marcarse un impactante ejercicio de brutalidad, alejándose del humor caricaturesco de la franquicia

Sébastien Vaniček utiliza el nuevo extremismo francés para darle una nueva vida a la saga de Sam Raimi