Ganar este trofeo es ser el que más atajó cuando nadie más podía, el que estuvo ahí cuando su país más lo necesitó y, al final, el último héroe de la historia.

Ganar este trofeo es ser el que más atajó cuando nadie más podía, el que estuvo ahí cuando su país más lo necesitó y, al final, el último héroe de la historia.

El trofeo es un objeto de deseo que sobrepasa al fútbol, desde la antigua Copa Jules Rimet a la actual pieza que se levantará este domingo en Nueva Jersey.