Un cargador enchufado sin dispositivo conectado no deja de consumir energía. Sigue absorbiendo una cantidad mínima de corriente aunque no haya nada al otro extremo

Hábitos repetidos como microrecargas prolongadas, descargas profundas y uso con calor reducen capacidad con los meses

Mantener el adaptador conectado cuando no está en uso puede generar un pequeño consumo eléctrico, acelerar su desgaste y aumentar algunos riesgos.