La dirigente salió clandestinamente del país en diciembre pasado para recibir en Oslo el Premio Nobel de la Paz.

En medio de las tensiones por la transición democrática venezolana, Estados Unidos afirmó que la líder opositora no es una prisionera en el extranjero.

“Ella es ciudadana venezolana y tiene derecho a volver”, aseguró Cartwright Weiland.