“No voy a estar el 7 de agosto en ninguna parte, ni darle la mano”, dijo el primer mandatario en el consejo de ministros.

El jefe de Estado aseguró que los cuarteles militares y policiales están bajo sus órdenes hasta el momento que el nuevo presidente jure.

El equipo del presidente electo pidió al Congreso evaluar la posibilidad de que la investidura presidencial sea en una unidad militar.