El objetivo es aprobarlo el 6 de agosto en el Senado, como un gesto hacia el radicalismo en el medio de la negociación por la suspensión de las PASO. Bullrich negoció cambios con los aliados y el proyecto no afectará solo las denuncias por violencia de género. Lo que dicen las estadísticas y las advertencias sobre la criminalización de las mujeres que denuncian.