El médico y psicoanalista, con experiencia en escenarios extremos junto a Médicos Sin Fronteras, reflexiona sobre qué hacer cuando un acontecimiento irrumpe y desorganiza la vida psíquica. Desde la escucha y la presencia hasta el trabajo colectivo en contextos de devastación, propone pensar una clínica que no se reduzca a protocolos ni pierda de vista la singularidad.