En un edificio de Parque Patricios duerme el archivo más rico y uno de los menos visitados del país: testamentos, fotografías históricas, filmaciones de 1901, la voz de Borges y una jirafa gigante asomada sobre el Cabildo. Su director quiere que deje de ser sólo un espacio para historiadores y convertirlo en un punto turístico de Buenos Aires.