La Unión Europea impulsó una normativa para evitar que las importaciones de otros países contribuyan a la deforestación, en un intento por equiparar las condiciones con las que tienen que competir los productores comunitarios. La Comisión Europea ha incluido, este lunes, el café soluble y derivados del aceite de palma en la lista de productos que las empresas deberán comprobar que no contribuyen a la deforestación.