Su ubicación entre Norteamérica y Europa y las enormes reservas de minerales la han convertido en un activo de enorme valor para grandes potencias.

EE. UU. volvió a exigir el control de la isla durante la cumbre de la Otán, mientras Bruselas teme el avance de Rusia y China en el Ártico.

Su ubicación entre Norteamérica y Europa y las enormes reservas de minerales la han convertido en un activo de enorme valor para grandes potencias.