Cada cierto tiempo reaparece en el Perú un debate que parte de una premisa equivocada. Dicen que el crecimiento de la oferta inmobiliaria, incluso cuando corresponde a viviendas de interés social, no necesariamente reduciría la brecha habitacional, porque muchas de esas viviendas son adquiridas por familias con acceso al crédito. Si bien esta afirmación parecería razonable, conduce a una conclusión errada, porque antes debemos responder una pregunta fundamental: ¿qué entendemos realmente por brecha habitacional?