Ya se perfilan las campañas para las cruciales elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos, y todo apunta a que una de las principales armas de la oposición serán –más que la guerra de Irán o las redadas migratorias– las denuncias de corrupción contra el presidente Donald Trump. La declaración de ingresos de Trump, revelada el 30 de junio, ha dado munición al Partido Demócrata para poner cifras concretas a las acusaciones de que el presidente y su familia se han enriquecido como ningún otro mandatario estadounidense en la historia.