La región atraviesa una profunda reconfiguración del poder, marcada por una fuerte polarización. Mientras un bloque de derecha y centroderecha consolida posiciones clave en Chile, Colombia y Perú, la centroizquierda resiste y ajusta sus agendas desde bastiones históricos como Brasil y México, junto al Frente Amplio en Uruguay.

La tendencia no obedece a cuestiones ideológicas, sino al voto castigo a los oficialismos de turno

La región atraviesa una profunda reconfiguración del poder, marcada por una fuerte polarización. Mientras un bloque de derecha y centroderecha consolida posiciones clave en Chile,…