La adicción al bronceado, también conocida como tanorexia, es una obsesión con la imagen propia que trasciende el "capricho" de verse moreno.

Este trastorno no afecta a lo que la persona ve de su propia imagen, si no a lo que interpreta de ella, buscando cada vez un moreno más fuerte.

Afecta principalmente a las mujeres jóvenes, de entre 16 y 35 años, según el psicólogo y director del Instituto de Psicoterapias Avanzadas, Luis Antón.