Con lágrimas en los ojos, le escribí a Mercedes unas palabras de despedida, agradeciéndole por todo el amor que les dio a mis hijas, asegurándole que los dioses la premiarán por haber sido tan bondadosa, prometiéndole que nos veremos pronto en el más allá, rogándole que no tenga miedo de emprender el viaje a la eternidad.

Con lágrimas en los ojos, le escribí a Mercedes unas palabras de despedida, agradeciéndole por todo el amor que les dio a mis hijas, asegurándole que los dioses la premiarán por…

La niña que fue vendida por amor