Alí Jamenei fue inhumado en la ciudad iraní de Mashhad el viernes, después de seis días de multitudinarios funerales entre Irán e Irak.

El líder supremo de Irán fue sepultado en Mashhad, su ciudad natal, durante una ceremonia multitudinaria.

Autoridades esperan que 15 millones de personas asistan a la ceremonia. Una de las grandes cuestiones será la presencia o ausencia de su hijo Mojtaba.