Durante siglos, América Latina recibió doctrinas, modelos educativos y formas de interpretar la fe elaboradas lejos de sus conflictos. El Centro Ecuménico de Servicios a la Evangelización y Educación Popular (por sus siglas, CESEEP) propone invertir esa dirección. Es decir, no mirar la realidad latinoamericana desde una teología importada, sino pensar la fe desde la experiencia concreta de quienes enfrentan pobreza, desigualdad, exclusión y violencia.