El nombramiento de Flavio Cruz como ministro de Trabajo y Promoción del Empleo no responde a una trayectoria técnica reconocible en política laboral, sino a un cálculo de cuotas dentro de un gobierno de transición que ya agota sus últimos días. Cruz llega al sector no por su experiencia en formalización o seguridad social, sino por ser el vocero de Perú Libre en el Congreso, el partido fundado por Vladimir Cerrón, quien lleva más de dos años prófugo. Ese es, en esencia, su mérito principal: haber sido un cerronista disciplinado que permaneció en su bancada cuando otros la abandonaron.

El presidente de la República, José María Balcázar tomó juramento al también congresista de Perú Libre.

La designación se da tras la renuncia de Freddy Solano al liderazgo del MTPE. Solano había sido cuestionado por supuesto documento falso.