Analizar el impacto de las medidas del gobierno norteamericano contra el pueblo y las mujeres cubanas, que profundizan las consecuencias del histórico bloqueo, nos permite constatar que a diferencia de otros países, en Cuba se sostiene una dignidad organizada, que hace de la resistencia un programa de solidaridad comunitaria. Sin embargo en los últimos meses las condiciones de vida se han agravado brutalmente, y requieren de una respuesta solidaria mundial.