En carta enviada por la Jefatura de Despacho de la Presidencia, el Gobierno sostuvo que la decisión sobre un cambio de sede corresponde al Congreso.

El saliente mandatario dijo que pondrá sillas vacías en la Casa de Nariño.

La carta de Presidencia señala que El nuevo Congreso podrá decidir si la ceremonia del 7 de agosto se realizaría fuera de Bogotá.