Una política de Estado, sin clasificaciones y sin trofeos, los nórdicos eliminaron la competitividad entre los niños y se empeñaron en la felicidad. Realizaron un desarrollo integral en varias disciplinas deportivas antes de dar el salto al fútbol. Erling Haaland es el paradigma de ese proyecto.

En la antesala al crucial choque con Inglaterra, el plantel nórdico se ha visto azotado por un problema que preocupa al entrenador Ståle Solbakken.

El delantero de 25 años señaló a los británicos como los grandes candidatos y, fiel a su estilo, bromeó sobre las posibilidades de su equipo. Remarcó que está “sorprendido” por la…