El rápido ascenso de la ultraderecha independentista catalana es uno de los fenómenos más sorprendentes y desconcertantes de la política reciente. Cómo la misma receta ultra que en cada país europeo ha encontrado su versión local, en Cataluña ha cuajado en dos platos tan diferentes y a la vez tan similares, confluyentes, simétricos y espejo el uno del otro