China y Rusia cooperan para, por un lado, desarrollar un equipo de defensa aérea contra misiles balísticos.

El sistema de defensa antiaérea sería capaz de “combatir proyectiles hipersónicos en la fase final de vuelo".

Una investigación internacional liderada por la revista alemana Der Spiegel accedió a documentos internos de estos dos países que revelan planes conjuntos