Henry Thoreau, filósofo: “En mi casa había tres sillas: una para la soledad, una para la amistad y una para la compañía”
El estadounidense transformó su vida en la cabaña del lago Walden al reducir sus pertenencias a lo esencial; sus tres sillas siguen como una metáfora vigente sobre cómo organizar nuestras prioridades sociales y personales