Lejos de ser un signo de apatía, este comportamiento puede reflejar una transformación emocional y una búsqueda de nuevos espacios de pertenencia

Suele leerse como mal humor, rigidez o capricho.Pero a veces es una forma tardía de honestidad.

Lejos de ser un signo de apatía, este comportamiento puede reflejar una transformación emocional y una búsqueda de nuevos espacios de pertenencia