“Me van a matar…¡por favor, ayúdenme! (…) Si me matan, van a plantar una pistola”, clamó desde las alturas Rodrigo Silva, subcomisario de la Policía de Investigaciones (PDI), y acusó de corruptos a detectives y fiscales. “Estamos preocupados por la salud de nuestro funcionario”, dijeron desde la policía civil.

Desde un balcón, el subcomisario Rodrigo Silva comenzó a gritar que temía por su vida y que había sido obligado a “cometer delitos”. Fue llevado hasta el Hospital de Carabineros.

El ministro de Seguridad Pública afirmó que como cartera "tomamos con la máxima seriedad, todas las denuncias de este tipo de cosas y sobre todo de actos de amenaza".