Al 2025, el 22,7% de adolescentes de 12 a 17 años en el país tenía anemia. En Ucayali, el porcentaje es de 17,2%. Y aunque las cifras se vienen reduciendo levemente, las medidas para combatir esta realidad aún son insuficientes. Estudiantes y padres de familia dan testimonio de la problemática, mientras que autoridades admiten vacíos y falta de atención específica a jóvenes de ese grupo etario.