Se trata de Eduardo Borri, cercano al PRO. Este martes liberó a los empleados de la fábrica de Córdoba para que vean a la scaloneta, pero fue un engaño: justo antes de que rodara la pelota, envió los telegramas de despidos.

Se trata de choferes que operaban para la empresa. El sindicato de Camioneros se declaró en alerta.

Los trabajadores se reunieron en Bariloche para defender al organismo y exigir la reincorporación de 62 profesionales de puestos estratégicos.