Tras nuevos ataques contra embarcaciones comerciales, la Alianza Atlántica reclamó a Irán respetar la libertad de navegación, mientras la Organización Marítima Internacional advirtió sobre los riesgos para miles de marinos

Catar responsabilizó a Irán por el ataque contra un metanero, mientras Washington revocó una licencia que flexibilizaba temporalmente las sanciones al petróleo iraní.

Irán denunció un nuevo ataque por parte de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz.