La guerra de Israel y EEUU contra Irán, la invasión rusa de Ucrania o la pugna tecnológica entre EEUU y China suelen ser algunos de los principales elementos a estudiar a la hora de analizar las posibles disrupciones en la economía global. Sin embargo, existen otras cuestiones que parecen menos evidentes pero que, en último término, también acaban afectando a la actividad económica. Así, el cambio climático ha agudizado los episodios de calor extremos que, en lo que llevamos de verano, ya han golpeado las operaciones de algunas empresas en Francia.