Lars Mittank tenía 28 años cuando desapareció sin dejar rastros. La mañana del 8 de julio de 2014 estaba por abordar un avión en el aeropuerto de Varna, en Bulgaria, para regresar a Alemania. Las vacaciones con dos amigos, una pelea en un bar, las teorías sobre su desaparición, la búsqueda incansable de su madre y un misterio que sigue sin encontrar una respuesta