El tema es ese irse a casa sin ganas, incluso injustamente, con el regusto en la boca de estar gafado: le pasó a Brasil, a Portugal, Estados Unidos bastante lejos llegó. El problema es que se acabe el mundial de golpe, pero si tienes que hacerlo en octavos, sin haberte aclimatado apenas a la fiesta, esto le da una vuelta de tuerca al problema inicial