“La crisis tocó una fibra central de la identidad política del oficialismo: la promesa sencilla y poderosa de terminar con la casta política”, pero “revolcarse en el barro rara vez constituye la mejor manera de limpiarse”, agrega. El jefe de gabinete cambió, pero se recuerda su soberbia.

El cambio en el gabinete es más que una variación de estilos: se trata de una nueva centralidad.

“La crisis tocó una fibra central de la identidad política del oficialismo: la promesa sencilla y poderosa de terminar con la casta política”, pero “revolcarse en el barro rara…