“Fue un alivio para todos por cómo se dio el partido. No es fácil levantar un 2-0. Pero como siempre digo, este grupo no baja los brazos nunca”, afirmó en Atlanta. Es el máximo artillero de la Copa con ocho tantos.

El equipo dirigido por Lionel Scaloni se metió entre los 8 mejores de la Copa del Mundo.

El arquero Mostafa Shobeir detuvo el tiro del astro.

Un triunfo extraordinario inscripto para siempre en la gloriosa historia del fútbol argentino.