El temporal llega tras una intensa ola de calor que afectó al noreste de Estados Unidos durante el fin de semana festivo del 4 de julio.

Millones de habitantes en Estados Unidos continúan bajo alertas de altas temperaturas y en riesgo por intensas lluvias y tormentas severas.

Casi 60 millones de personas enfrentan lluvias torrenciales e inundaciones repentinas desde el Atlántico Medio hasta Nueva Inglaterra