Las derrotas dolorosas como la de México ofrecen una rara compensación. Sufrimos porque ese equipo en verdad nos importaba. Cayó sin que dejáramos de admirarlo

Hemos perdido contacto con el fútbol vivo; dependemos de un juicio forense en una pantalla

Los argentinos jugaron como si fueran a ganar por ser los que son: como si la victoria les debiera algo

Las derrotas dolorosas como la de México ofrecen una rara compensación. Sufrimos porque ese equipo en verdad nos importaba. Cayó sin que dejáramos de admirarlo

Tres jugados, tres perdidos: en los dos últimos días tres equipos europeos –Francia, Noruega, Inglaterra– hundieron a tres ñamericanos –Paraguay, Brasil, México–

Se habla mucho del impacto técnico o psicológico de la pausa de hidratación. Más interesante es analizar la forma en que las selecciones cambian al quinto partido