A 250 años de la independencia de Estados Unidos, la vigencia del histórico discurso de Frederick Douglass expone la matriz del racismo estructural. El aniversario de la gesta estadounidense coincide con un presente de impunidad supremacista y encarcelamiento masivo. Una lectura indispensable para desnaturalizar las efemérides patrias y repensar nuestro propio 9 de julio.