Un agravamiento del conflicto de Oriente Medio sumado a un reajuste abrupto de los valores en los mercados financieros estadounidenses podrían llevar a la economía de la eurozona a la recesión, disparar la inflación al 5 % e incrementar la deuda pública hasta en un 20 % del PIB a largo plazo, según las proyecciones del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).