En medio de tantas denuncias y videos que muestran la corrupción que rodea a personas políticas e influyentes dentro y fuera del gobierno, perdemos la capacidad de visualizar otras noticias que no son de índole policial, ni están vinculadas a las fuerzas de seguridad, pero son mucho más graves y afectan aún más la estructura social. Estas son la evolución de la pobreza y de la desigualdad. Según el Indec, en el primer trimestre del 2026 se registra un deterioro de la situación social, con un leve aumento de la desigualdad. La brecha entre el 10% más rico y el 10% más pobre se amplió 15 veces. A su vez, el coeficiente de GINI, que mide la desigualdad, aumentó 15 veces alcanzando el valor de 0,442. En el periodo anterior fue de 0,435. Este indicador se caracteriza por su cierta estabilidad sin cambios bruscos, por eso el Indec publicó una serie considerando el cuarto y el primer trimestre desde el 2023. Los datos fueron: en el cuarto trimestre del 2025 fue de 0,427 y en el del 2024 de 0,430. Si se consideran los primeros trimestres del año, fue de 0,442 en 2026, de 0,435 en el 2025, de 0,467 en el 2024 y de 0,446 en el 2023. La desigualdad no mejora en estos años, registra oscilaciones, pero persiste en valores similares. En el primer trimestre del 2024 se registró el valor más alto, que corresponde a los cambios realizados por el nuevo gobierno al comienzo de su gestión. Luego no consigue mejorar la desigualdad. Esto se debe a diferentes causas vinculadas a la estructura laboral, la elevada informalidad, que no solo es alta en las mujeres, sino que aumentó debido a la destrucción de empleo que se registró junto al cierre de empresas desde diciembre del 2023, que se acompañó del aumento del trabajo informal donde se refugiaron los desempleados.